Serie sonoridad

Esta escultura combina diferentes materiales, como son la madera policromada, el cristal y el hierro. La obra se construye con una gran viga prismática de madera, policromada en alguna de sus caras mediante los colores rojo y azul. La parte central permanece hueca y en ella se ubica una bola de cristal. La pieza superior de madera se une a la inferior mediante una serie de hilos o cuerdas de acero que se van sujetando a la madera en diferentes alturas. Estas cuerdas metálicas recuerdan enormemente a la tipología de algunos instrumentos musicales.

Alberto Orella siempre ha sido un artista con un gran mundo interior, que medita profundamente sus obras. Una de sus principales obsesiones ha sido siempre la sonoridad en el mundo del arte y en especial dentro de la escultura. La pieza de la Sala de Armas forma parte precisamente, de una serie de piezas realizadas en los años noventa, llamada serie sonoridad, formada por esculturas a modo de tubos sonoros, piezas con cuerdas de acero en tensión, espacios para sonidos, escultura pintada con colores que procuran ayudar a la musicalidad, etc. La sonoridad musical, la del movimiento y la sonoridad del color se iban sumando unas a otras y combinando de diversas maneras. Para ello acabó trabajando con diversos materiales tales como eran la madera, acero, planchas, cuerdas, vidrio, tubos, etc., combinándolos todos ellos con variadas formas y maneras. Buena parte de estas obras fueron mostradas al público en la exposición que tuvo lugar en los Pabellones de Mixtos de la Ciudadela, regidos en aquel momento por la CAMP, entre los meses de septiembre y octubre de 1993, y de la que posteriormente se adquirió dicha obra.

José María Muruzábal