Monumento a San Francisco Javier

Con un aparente carácter no figurativo, en esta escultura es posible descubrir la imagen de una de las iconografías más características del Apóstol de las Indias, como es la del santo extático, con la mirada elevada hacia lo alto y abriéndose la sotana a la altura del torso para mostrar su corazón.

Faustino Aizkorbe es un artista que pretende abarcar todos los materiales y técnicas, participa del espíritu de la escuela escultórica vasca, con esa vena trágica, primaria y austera que le es común y que supieron percibir Oteiza, Chillida, Basterrechea y Mendiburu, de los que asimila conceptos y técnicas. En su trayectoria artística adquiere relevancia su faceta como escultor de obras para ámbitos públicos. Sobriedad compositiva, belleza y elegancia del diseño, contundencia y perfección formal en el tratamiento del material, constituyen las notas dominantes de una escultura en la que no resultan ajenas sus investigaciones en torno al vacío y al descubrimiento del espacio interior. En el año 2006, el Ayuntamiento de Pamplona se sumó a los actos conmemorativos del V Centenario del nacimiento de San Francisco Javier (Javier, 1506-Sancian, 1552) encargando esta obra a Faustino Aizkorbe, quien ya había realizado diversas esculturas del santo para Yamaguchi (Japón), Sancian (China), Goa (India) y en la propia localidad de Javier.

José Javier Azanza López

Datos

  • Escultor: Aizkorbe, Faustino
  • Fundición de bronce con pátina verdosa
  • Año: 2006
  • Altura: 530cm
  • Pedestal: 172 x 151 x 151cm
  • Temática: Religiosa
  • Instalación/Ignauguración: 4 de agosto de 2006

Localización

  • Parque de Yamaguchi

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