Monumento a Pompeyo

Conjunto escultórico compuesto por un monolito de cemento blanco de ocho metros de altura, en cuya cara sur se despliega un grabado de carácter simbólico alusivo a la ciudad de Pamplona. A su cara norte se adosa un torso trabajado en hierro batido que representa al general Pompeyo, concebido en un lenguaje figurativo al que no resultan ajenos los ecos de la escultura organicista.

José Antonio Eslava es un artista polifacético, capaz de expresarse con éxito en las más variadas disciplinas artísticas como son la pintura, el grabado, la escultura, el diseño de joyas o la ejecución de vidrieras. Dentro de su fecundo universo creador, el interés por la escultura pública se intensifica a partir de la década de 1980. En estas obras públicas, el artista trabaja con innegable magisterio en diferentes materiales como bronce, mármol, piedra o cemento y con diferentes expresiones. Eslava posee una formación clasicista y parte por tanto de unos principios figurativos, pero realiza su propia interpretación personal que aleja su producción del puro realismo.Con influencias del organicismo escultórico presente en artistas como Brancusi, Arp o Moore, produce este monumento a Pompeyo Graco, general romano fundador de la ciudad, en el que Eslava huye de la representación de una imagen clásica, y opta por la combinación entre tradición y modernidad. A propuesta de la concejal Teresa Moreno, la idea de dedicar un monumento a la figura de Pompeyo fue aprobada por el alcalde de Pamplona, Alfredo Jaime, el 5 de agosto de 1992, una vez conocido el boceto preparado por José Antonio Eslava.

José Javier Azanza López

Datos

  • Escultor: Eslava Urra, José Antonio
  • Planchas de hierro batido de color negro, cemento blanco
  • Año: 1992
  • Altura: 800 x 250 cm
  • Temática: Histórica
  • Instalación/Ignauguración: 31 de diciembre de 1992

Localización

  • Rotonda de la plaza de Juan XXIII

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