Rey Teobaldo

En el año 1997, coincidiendo con el X aniversario de la creación de la Universidad Pública de Navarra, se instalaron una serie múltiple de esculturas por diversos lugares del campus, con obras de diversos autores navarros que fueron cedidas en depósito por los mismos. Posteriormente, parte de esas esculturas fueron compradas por la Institución, y ahora forman una colección que engrosa el rico patrimonio artístico de la Universidad Pública de Navarra.

El autor no da referencias acerca de qué monarca navarro en concreto se trata, dado que dos monarcas consecutivos, pertenecientes a la casa francesa de Champaña, llevaron dicho nombre. Concretamente fueron Teobaldo I (1234 - 1253), el rey trovador, o su hijo y sucesor, Teobaldo II (1253 - 1270), conocido por su participación en las cruzadas junto con su suegro San Luis de Francia. La obra en sí misma parte de un concepto figurativo, aunque la obra acaba moviéndose en esa fina línea que separa la figuración y la abstracción. Son evidentes las referencias figurativas de la obra, dos piernas, un brazo acompañado de su mano correspondiente, una forma de cabeza… pero a partir de ahí se van perdiendo las referencias y, por ejemplo, la obra carece de tronco, siendo sustituido por un gran espacio vacío una figura de rasgos esquemáticos, ejecutada en metal y cuya cabeza está formada por un canto rodado. Se trata de una obra de ejecución artística muy interesante, de gran modernidad plástica y con un logrado juego de espacios y oquedades, en contraste con un desnudo de gran potencia de formas. Esta escultura evidencia bien a las claras la formación humanística y clasicista del autor, aunque sus formas evolucionan hacia conceptos diferentes como son la abstracción o el surrealismo con influencias de Brancusi, o de Arp. Una escultura absolutamente conceptual, de enormes contrastes, con masa y espacios, con hierro y piedra, con lo natural y lo irreal.

José María Muruzabal