Encuentro

El título de la pieza escultórica Encuentro, alude seguramente a la relación que se establece entre las dos formas o figuras que la componen. Ambas parecen dialogar entre ellas y están separadas por el espacio, el vacío intermedio, un elemento también característico de la obra de Manuel Clemente Ochoa. La obra está realizada en bronce que es, sin duda, uno de los materiales predilectos de este autor, un artista especializado y volcado, desde hace muchos años ya, en la escultura pública.

Sus obras escultóricas siguen un proceso de esquematismo en las formas que parte de la figuración y acaba por conducirle a los ámbitos de la abstracción. Esas obras se conforman en rasgos, en masas, con títulos que recuerdan emociones, actitudes, etc. La producción del artista cascantino parte de Henry Moore y de Brancusi, aunque poco a poco va conformando un estilo personal. Este estilo se caracteriza por la llegada a la abstracción y el geometrismo, con una característica estilización de formas y siluetas. Formas a las que imprime un dinamismo y un volumen, a través de la utilización de materiales brillantes que producen reflejos sobre las superficies que inducen a diferentes juegos de volúmenes y masas. Una constante en la obra de Clemente Ochoa es la verticalidad en las figuras que suele representar en parejas, de manera que establezcan un diálogo entre ellas.

En el año 1997, coincidiendo con el X aniversario de la creación de la Universidad Pública de Navarra, se instalaron una serie múltiple de esculturas por diversos lugares del campus, con obras de diversos autores navarros que fueron cedidas en depósito por los mismos. Posteriormente, parte de esas esculturas fueron compradas por la Institución, y ahora forman una colección que engrosa el rico patrimonio artístico de la Universidad Pública de Navarra.

José María Muruzabal