Beneficencia (Mari Blanca)

La imagen, realizada en piedra labrada, representa una figura femenina, juvenil, vestida con elegante toga que sostiene un escudo, que contiene una representación solar, mientras que con la otra mano, toca la cabeza de un niño, que sostiene entre sus manos una paloma. A los pies de la joven reposa una cornucopia de cuya oquedad surgen frutos. Se trata, por lo tanto, de una representación alegórica de la Abundancia, con una iconografía adaptada al gusto academicista de finales del siglo XVIII. La presencia del niño con la paloma ha llevado a que la imagen se identifique también con la Beneficencia, idea muy propia de la mentalidad ilustrada del Setecientos. La obra posee calidad artística manifiesta en el dibujo y en la técnica empleada en la labra. Estilísticamente, esta imagen se ha puesto en relación con la moda francesa presente en la Academia madrileña a través de los escultores que trabajaron en La Granja, como Carlier, Fremin, Thierry, Bousseau, o Pitué, entre otros, durante la primera mitad del siglo.

Su autor, el escultor burgalés, Julián San Martín, era entonces teniente director de escultura de la Academia y se encontraba, en aquella época, trabajando en la catedral de Pamplona. También es el autor del Neptuno niño que corona la fuente de la plaza del Consejo. La escultura es en realidad el remate superior de una de las cinco fuentes diseñadas por Luis Paret y Alcázar en 1788, por encargo del Ayuntamiento de Pamplona, para dotar de abastecimiento de aguas públicas a la capital navarra. La fuente permaneció en el centro de la plaza del Castillo hasta 1910, año en que se retiró para ser sustituida por un kiosco de madera. Volvería a la escena pública en 1913, aunque ahora en una nueva plaza, la de San Francisco. Allí se mantuvo hasta 1927, año en que fue reemplazada por una escultura de San Francisco de Asís, realizada por el escultor navarro Ramón Arcaya. Su nueva ubicación serían los jardines de la Taconera, donde actualmente se encuentra.

Ignacio Urricelqui Pacho