Monumento a la Paz

Conjunto formado por dos figuras (Mujer y Hombre), de unos 3 m de altura, insertas en isletas ajardinadas, situadas al pie de dos columnas de 12 m de altura sobre sendas isletas, equidistantes de una mediana en la que se erigen cinco farolas-txistu de la misma dimensión que aquellas, cuyos anillos de acero inoxidable actúan como lámparas fluorescentes y marcan el ritmo de su disposición alternante. En las caras de los capiteles de dichas columnas, de 2 m de arista, va inserta con letras del mismo material de acero la palabra «paz» en ocho idiomas (en uno en castellano, euskera, inglés y latín, y en el otro en alemán, árabe, francés y japonés).

Rafael Bartolozzi planteó su intervención escultórica de Pamplona condicionado por su enclave. Su combinación se centró en el juego de elementos tradicionales arquitectónicos, escultóricos y pequeñas fuentes con otros nuevos en colorido y materiales con el fin de remover el urbanismo ciudadano, añadiendo la simbología del elemento folclórico (como es el txistu). Con su proyecto buscó decididamente la ruptura y se situó en línea con el trabajo desarrollado por sus padres, los pintores Pedro Lozano de Sotés y Francis Bartolozzi, en cuanto al arte aplicado se refiere. La instalación de esta escultura se fraguó en el convenio suscrito entre la Caja de Ahorros Municipal y el Ayuntamiento de Pamplona, en 1986, para destacar el espacio de intersección entre las avenidas del Ejército y Conde Oliveto con la calle de Yanguas y Miranda. La primera institución se encargaba de sufragar la escultura y la segunda de realizar la urbanización de la zona. El convenio lo firmaron el Alcalde de Pamplona Julián Balduz y el Director de la Caja de Ahorros Municipal, Manuel López Merino. La inauguración del monumento tuvo lugar en 1987.

Francisco Javier Zubiaur Carreño