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Manzana, Constantino

Constantino Manzana fue oscense de nacimiento, aunque pamplonés de adopción ya que pasó en ella más de medio siglo de su vida. Nació el 2 de Julio de 1907 en Fonz (Huesca), cerca de Barbastro. De su familia hay que destacar a un hermano, Juan Manzana, que en los años treinta trabajó con él y que posteriormente ingresó en la orden salesiana. Su formación se desarrolló en la Escuela Salesiana de Sarriá en Barcelona y en 1929 aparece por primera vez en Pamplona para trabajar en la escuela profesional que dicha congregación religiosa tenía en la ciudad como maestro de forja.

A comienzos de los años treinta inicia sus trabajos de forja y metales en Pamplona. Lo hace en una bajera de la calle Santo Andía. Aquí hizo sus primeras obras que fueron mostradas al público en la Exposición de Artes Decorativas organizada por el Ateneo Navarro, en Julio de 1933. El año anterior, 1932, realizó la monumental Cruz que hoy se localiza en la plaza de la Cruz. Tras la Guerra Civil creó en Pamplona una escuela profesional electro-mecánica en la que enseñaba, entre otras cosas, trabajo en forja y mecánica de ajustado. La escuela funcionó a principios de los años cuarenta y estuvo sita en la calle Navarro Villoslada junto a la plaza de la Cruz.

Posteriormente continuó trabajando en un local de la Rochapea, aunque sus trabajos en forja y metal se van haciendo más escasos. La última aparición en exposiciones tiene lugar en la muestra organizada por el Ayuntamiento de Pamplona durante las Fiestas de San Fermín de 1947. Después de esto se inició un peregrinaje por distintos locales y actividades. Trabajó en la calle Olite, frente al Colegio de Escolapios, elaborando camas metálicas cromadas. Tuvo otro taller en la avenida de Carlos III y posteriormente en la de Zaragoza, en un local de escayolas. Por último, montó una tienda para vender zapatos, primero en la calle Descalzos y finalmente en el número 28 de la calle Bergamín, conocida como la tienda de «Jesús Obrero».En los años ochenta y noventa se ausentó distintas temporadas de Pamplona. Pasó un tiempo en una residencia de Fonz y también vivió en Alicante, donde su hermano salesiano estaba destinado, concretamente en la localidad de Ibi. En Agosto de 1987 constituyó una beca dotada con 15 millones de pesetas para el Seminario de Orihuela, Alicante. Se desconoce de donde podía proceder ese dinero dado que prácticamente vivió la mayor parte de su vida casi en la pobreza. El 25 de Noviembre de 1992 ingresó en la Casa de Misericordia de Pamplona en donde falleció el 22 de Agosto de 1993.

Fue un hombre de ideas propias, de una constancia extrema en la defensa de las mismas. No tuvo ningún prejuicio para decir lo que opinaba ni para enfrentarse a autoridades civiles o eclesiásticas. Estuvo ingresado en el hospital psiquiátrico de Pamplona donde trabó gran amistad con su director Don Federico Soto. Mantuvo abundante correspondencia con todo tipo de autoridades, gobernadores civiles, obispos y cardenales, directores de bancos, presidentes de instituciones, etc. También estuvo encarcelado en los años cincuenta por su peculiar oposición al régimen franquista. En definitiva, aspectos muy diversos de una personalidad compleja y difícil de definir.

Fuentes de información:

ARAZURI, J.J., Pamplona, calles y barrios, I. Pamplona, Ed. del autor, 1979. MURUZÁBAL DEL SOLAR, J.Mª., «Constantino Manzana, artista de la forja», en revista Pregón, siglo XXI, nº 15, Pamplona, 2000.